COLUMNA POLÍTICA

La Suplente que no Quiso ser Maceta.
Resulta que Pueblito Rangel, esa mujer que el equipo de Santiago Nieto Castillo guardó en el cajón de las cosas útiles pero invisibles mientras duró la campaña al Senado, ha decidido que ya le dio suficiente aire a los demás. Para sorpresa de los puristas del “morenaje”, Pueblito ha levantado la mano para la candidatura al gobierno del estado, un movimiento que tiene la elegancia de una emboscada bien planeada. Al hasta hoy director del IMPI la noticia debe haberle sentado como una cena de tacos de dudosa procedencia: pesada y difícil de digerir. Y es que, mientras en la oficina central creían que la tenían entretenida con las sobras del proselitismo, ella diseñó una ruta crítica que la pone, por derecho propio o por descuido ajeno, en la terna final para la grande.
Lo que la mayoría de los analistas de café no terminan de procesar es cómo la doctora en derecho —quien, a diferencia de otros, posee el señorío y la inteligencia de no usar su grado académico como garrote para deslumbrar incautos— saltó de la candidatura municipal de Corregidora —que era el destino que le tenían asignado los que reparten los premios de consolación— a la contienda estatal. La explicación es de una sencillez que asusta: ante el aislamiento sistemático que le recetó el equipo de Nieto, Pueblito no se puso a llorar en un rincón. Al contrario, aprovechó que nadie la vigilaba para recorrer el estado y armar su propia estructura, lejos de las miradas de los coordinadores que hoy se muerden las uñas. El resultado es que la señora llega a la mesa de las decisiones sin las pulgas de Santiago, sin deudas con el equipo que la ignoró y con la ventaja competitiva de no cargar con changos ajenos. Al final, el desprecio resultó ser su mejor estrategia de campaña.
“En la grilla mexicana, hacerle el vacío a quien tiene cerebro es la forma más refinada del suicidio; al que hoy mandas al exilio para no compartir los aplausos, mañana le tendrás que mendigar una subsecretaría.”
La Renuncia de Santiago o el Enigma de la Nómina Abandonada.
Hablando de abandonos y saltos al vacío, el fin de semana trascendió que Santiago Nieto Castillo ya pidió, está por pedir o al menos está soñando con pedir licencia o renuncia al IMPI. El objetivo, por supuesto, es lanzarse de cuerpo entero tras la candidatura de MORENA al estado. Como todo en nuestra política de espejismos, la noticia se lee de dos formas, según el grado de afecto o de ingenuidad del espectador. Si usted es de los que suspira ante los ojos pispiretos del personaje y comulga con su evangelio, el anuncio es una señal inequívoca de fuerza; casi un pasaje mitológico donde el héroe suelta el arco porque ya tiene el rayo en la mano. Para este grupo, Nieto es un amante tan empedernido de la nómina que solo soltaría el “hueso” si el filete ya estuviera en el horno o si supiera, de buena fuente, que su salto al vacío cuenta con una red de protección de dimensiones presidenciales. Que un “timorato de salón” decida jugar al caudillo es, para los azules, una señal de que el hombre ya fue ungido.
Sin embargo, si usted prefiere la mesura y tiene la desgracia de conocer al estulto personaje que funge como su coordinador, consejero y pilmama —ese que lo acompaña hasta la puerta del retrete jurando que lo envió el mismísimo José Eduardo Calzada Rovirosa—, la lectura es otra. Podría tratarse de una simple valentonada de cantina, un gesto de pecho inflado para consumo externo tras un focus group que reveló lo que todos sospechaban: que la credibilidad del candidato está por los suelos y que transmite más inseguridad que un billete de doscientos pesos pegado con cinta. Sea cual sea la verdad, los más entretenidos —y ocupados— deben ser los panistas, quienes entre rumores de entregas pactadas e indefiniciones propias, ven cómo la mesa de la especulación se sirve con manteles largos.
“En el catecismo del poder, dejar la nómina sin tener la siguiente firmada no es un acto de fe, es una pendejada; a menos, claro, que el patrón ya te haya dado permiso de ir midiendo las cortinas del palacio.”
Diputada Prevenida y el Enigma de la Silla que se Enfría.
Quien también parece saber algo que los otros no —o quizá solo se trate de una mujer muy prevenida, de esas que valen por dos— es la diputada federal Tania Palacios Kuri. Nos enteramos de que ya circulan por ahí ciertos dummies de campaña para la alcaldía capitalina, con pruebas de slogan, retratos retocados y todos los artilugios necesarios para salir a la caza del voto en cuanto se dé el primer disparo.
El movimiento ha provocado una urticaria notable entre el panismo local, pues se entiende que, si la legisladora ya mandó a preparar la papelería, es porque el asiento principal está por quedar vacante. Esto confirmaría dos verdades que muchos se niegan a ver: quién será el candidato a gobernador y que el criterio de la “brecha histórica de género”, ese invento de la presidenta del IEEQ, ha pasado de ser un coco para asustar niños a ser la hoja de ruta oficial.
Tania no se anda con contemplaciones ni espera a que le abran la puerta por cortesía; ella ya trajo su propia llave, su propio slogan y, de paso, la certeza de que el futuro, en Querétaro, tiene falda y mucha prisa. Mientras los señores del PAN siguen discutiendo quién tiene el derecho de antigüedad, la diputada ya tiene las pruebas de color de su triunfo en el escritorio, demostrando que, en política, el que no corre, vuela, y el que vuela, ya tiene los espectaculares contratados.
“La paridad de género es ese invento sublime que permite a las mujeres heredar el poder justo cuando los hombres ya se gastaron hasta el pegamento de las sillas y solo queda el orgullo herido.”
La Justicia contra el Árbol Genealógico o el Martillo del Fiscal
El que sigue demostrando a golpe de mazo que su independencia no es un adorno de oficina es el fiscal general, Víctor Antonio de Jesús. El hombre se ha metido en un terreno donde los ángeles temen pisar: el caso de un médico que, presuntamente, confundió su juramento hipocrático con una licencia para el abuso sistemático de pacientes seniles y con trastornos neurológicos. El asunto, ya de por sí rancio y digno de una tragedia de mercado, adquiere tintes de alta comedia negra cuando se revisan los apellidos. Resulta que el galeno no es un cualquiera, sino un personaje de “familia pudiente” con hilos que llegan hasta las cúpulas donde se decide el clima y el precio del voto.
Lo que realmente tiene a la platea política con el alma en un hilo es que una de las primeras víctimas resultó ser, nada más y nada menos, que el padre de un exgobernador y ex presidente municipal. En cualquier otra circunstancia, un expediente de este peso político habría desarrollado alas y volado hacia el olvido, pero el Fiscal ha sabido —a diferencia de un Poder Judicial que parece sudar frío ante las llamadas de “amigos comunes”— blindarse contra la radiación de las influencias. Mientras los magistrados se debaten entre la ley y la cortesía social hacia los poderosos, Víctor Antonio parece haber decidido que, por esta vez, la balanza no se inclina ante el árbol genealógico.
“La justicia en este país es como una rifa benéfica: todos los boletos los tienen los mismos, pero de vez en cuando el niño gritón se equivoca y premia al que de verdad se lo merece.”
Lenguas Viperinas.
Cuentan los enterados que la entrañable amistad entre el gobernador Mauricio Kuri y su antecesor, Francisco Domínguez, ha pasado de los abrazos efusivos al discreto gruñido. El pleito, como dicta la sagrada tradición de nuestra tierra, es por ver quién lleva la batuta en la sucesión. Y aunque en este negocio nos juran que las cosas nunca son lo que parecen, hay mudanzas que no dejan lugar a la imaginación: el gobernador decidió arrebatarle el control de la milagrosa tarjeta “CONTIGO” a Luis Nava para entregársela, con todo y moño, a Antonio Rangel. Como en la comarca todos sabemos que Rangel es la mano derecha, el ojo izquierdo y el apoderado legal de Ricardo Anaya, el mensaje es cristalino: Kuri ya cambió de socio y el nuevo pacto de supervivencia es con el “chico maravilla”. Si a este pintoresco reacomodo le sumamos que doña Tania Palacios ya anda midiendo las cortinas de la capital, el chisme deja de ser un simple rumor de cantina para tomar la espesa y contundente consistencia de un hecho consumado.
“En la política, la gratitud y la lealtad duran exactamente lo mismo que el presupuesto; por eso es mejor cambiar de padrino a tiempo, antes de que el anterior empiece a oler a cadáver.”
Como siempre, la mejor opinión es la suya. Yo solo les pido que no me crean a mí, sino que les crean a sus propios ojos; y si de plano no les gusta lo que aquí se escribe, ¡por favor, no me lean!
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