Vecinos de San Francisquito exigen consulta real y priorizar drenaje ante proyecto de obra hidráulica

Integrantes de la Confederación Indígena del Barrio de San Francisquito fijaron postura pública respecto a la obra hidráulica y otros proyectos anunciados por el municipio, al señalar que no están en contra del desarrollo, pero sí de que las decisiones se tomen sin consulta previa y sin atender las necesidades prioritarias de la comunidad.
En rueda de prensa, representantes de la tradición conchera y vecinos del barrio recordaron que San Francisquito cuenta con una herencia cultural que se remonta a 1531, transmitida por generaciones de familias danzantes. Gabriel Rodríguez Triviros, descendiente de una séptima generación de jefes concheros, subrayó que la defensa del territorio también es defensa de la identidad.
“Queremos beneficios, pero no abusos. No estamos en contra de las obras, sino de cómo se quieren hacer y qué intereses hay detrás”, expresó.
Reconocimiento como comunidad indígena
Los voceros recordaron que, tras varios años de gestión, el 9 de agosto de 2024 el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) reconoció oficialmente a San Francisquito como comunidad indígena urbana. Posteriormente, con la reforma al artículo 2° constitucional, señalaron que cuentan con personalidad jurídica y patrimonio propio como sujetos de derecho.
Indicaron que este reconocimiento respalda su exigencia de que cualquier intervención en el barrio sea sometida a una consulta real, presencial y consensuada, y no a mecanismos que calificaron como “simulaciones”.
Drenaje, la prioridad
La Confederación señaló que la principal problemática del barrio no es la construcción de un arcotecho en la calle 21 de Marzo —obra que ha sido promovida por autoridades municipales— sino el colapso del sistema de drenaje en varias calles, particularmente en la zona sur.
Vecinos denunciaron que durante la temporada de lluvias las aguas negras brotan en patios, cocinas y habitaciones, generando focos de infección y afectaciones constantes.
“Cada año las familias tienen que sacar aguas negras de sus casas. No es un problema menor ni reciente, es una situación estructural que requiere intervención inmediata”, señalaron.
Afirmaron que en reuniones previas con personal de Obras Públicas se había acordado realizar estudios de suelo antes de cualquier intervención; sin embargo, acusaron que días después comenzaron trabajos en banquetas sin autorización de la asamblea del barrio.
Señalamientos de división y llamado al diálogo
Durante el posicionamiento, los integrantes de la Confederación respondieron a un grupo interno que se ha pronunciado a favor de las obras municipales, al que identificaron como “Voces legítimas de San Francisquito”. Aseguraron que su movimiento no responde a intereses partidistas ni recibe recursos de ningún partido político.
“Nosotros no estamos manipulados por ningún partido. Somos vecinos organizados y jefes de tradición. Nadie nos paga ni nos representa”, afirmaron.
Asimismo, hicieron un llamado directo al presidente municipal para que acuda personalmente al barrio y dialogue con la asamblea comunitaria.
“Que venga y camine el barrio. Que escuche la prioridad real de la gente”, expresaron.
Gestión de recursos
La Confederación informó que actualmente se encuentra en proceso de formalización jurídica para poder acceder a recursos federales destinados a pueblos originarios, como el Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social, con el objetivo de que sean los propios habitantes quienes decidan el destino del presupuesto.
Finalmente, reiteraron que su postura no busca confrontación, sino unidad y respeto a la autodeterminación del barrio.
“Queremos obras que verdaderamente atiendan la urgencia social. Nuestro mensaje es de diálogo, de consenso y de defensa de nuestra tradición y territorio”, concluyeron.



